[https://www.goodreads.com/book/show/1231892.On_Suicide](https://www.goodreads.com/book/show/1231892.On_Suicide)
‘On Suicide’ es un conjunto de ensayos escritos por el filósofo escocés David Hume (1711 – 1776). De Hume, yo solamente conocía (y de segunda mano) su trabajo sobre causalidad (cómo se define una relación de causa-efecto). Ahora, después de haber leído estos ensayos, me queda clarísimo por qué el hombre es tan reconocido.
El libro comienza con un ensayo homónimo, en el que Hume explica por qué suicidarse no es necesariamente un crimen, y necesariamente no es un pecado. Aquí uno puede ver inmediatamente la radical idea de Hume sobre cómo funciona el Universo; él entiende (y explica) que uno está sometido a las leyes universales. Luego, cualquier acto que uno realice debe estar sometido a las leyes universales (creadas por Dios, según Hume). Por lo tanto, suicidarse no puede ser pecado. Ahora bien, esto conduce inmediatamente a la siguiente pregunta: ¿existen los pecados según Hume? Él no contesta esta pregunta en su ensayo, pero supongo que la respuesta es ‘no’ (lo cual sin duda es extraño para alguien que no cree en Dios). La única salida sensible de este dilema sería establecer que algunas personas nacieron para ser pecadoras (y condenadas) mientras otras no). Es una salida rara, pero la única que no rompe la lógica anterior.
Posteriormente, cuatro ensayos que describen el gusto, las pasiones, y la bondad (o maldad) de la naturaleza humana. En resumen, cuatro ensayos esenciales para comprender la naturaleza humana. Si bien Hume escribe en un inglés que a ratos se siente antiguo, el contenido es completamente moderno. En la misma medida que sorprender cómo Hume fue capaz de describir tan eficazmente ciertos rasgos de la naturaleza humana, asimismo impresiona que éstos sean tan fundamentales como para ser aún efectivos el día de hoy; casi trescientos años después.
Finalmente, el libro presenta cuatro ensayos de naturaleza filosófica, concentrándose en los antiguos filósofos griegos y después comentando sobre la filosofía de la época. Su crítica a la forma de ser de algunos filósofos es clarísima, y su lógica irrefutable.
Creo que el tema que más me llamó la atención (y que aparece repetidamente los ensayos) es aquél sobre la belleza y la deformación, las virtudes y el vicio. Hume explica cómo cada uno de nosotros puede tener gustos y pasiones diferentes, y que es incontrolable. Asimismo, es claro que no se puede simplemente decir “no te debería gustar esto” y esperar algún cambio. Más aún, no se puede condenar a alguien por sus gustos, pues ésta persona no los eligió, de la misma forma que uno no elige su color de piel. Ahora bien, y aquí Hume hacen unos saltos que a mí me parecen muy interesantes: (1) la diferencia entre gustos y pasiones, y (2) ciertos gustos que nos facilitarán más ser felices que otros.
Primero, Hume distingue entre ser sensible en pasiones (e.g., gula) y sensible en lo intelectual (e.g., libros). Sobre lo primero, hay que tener suerte para que sea reducido porque uno no puede definir si los eventos de la vida nos facilitarán estos placeres o no. Por ejemplo, uno no puede controlar si llueve o no, como uno tampoco puede controlar si sufre un accidente o no. Sin embargo, uno sí puede controlar qué leer, qué escuchar, qué ver. Por ende, dice Hume, si bien no es conveniente ser muy sensible a las pasiones, sí sirve ser intelectualmente sensible. Y para esto último, la filosofía es muy útil porque los grandes autores nos han ido mostrando el camino. Personalmente creo que esta definición es certera hasta cierto punto; no creo que ser sensible a las pasiones sea algo malo: la vida debe estar compuesta tanto de cosas malas como de buenas para poder sentir y apreciar aquéllas que son buenas.
Segundo, Hume se centra en establecer que las pasiones que son sociablemente aceptables (e.g., felicidad ajena en vez de envidia) nos permitirán ser más felices que otras. Esto es un salto importante en su lógica, y creo que se equivoca porque cae en el error dejar fuera un sinfín de gustos posibles, como el de aquella gente que simplemente no le gusta ser querida por la sociedad. Pese a ello, pienso que es importante lo que menciona porque muestra cómo muchas de nuestras pasiones dependen de la interacción con otras personas, y que muchos de nuestros gustos dependerán de cómo logramos balancear lo que queremos hacer con nuestro entorno.
En resumen, me gustó muchísimo el libro y sin duda seguiré leyendo a Hume en el futuro. Me demoré aproximadamente dos semanas en leer 110 páginas, lo cual es mucho, así que por ahora lo dejaré para poder leer algo que sea más amable a mi capacidad intelectual, jajaja. Volveré a leer a Hume en el futuro, seguramente sus libros llamados “Tratado de la Naturaleza Humana”. No me cabe duda de que será una lectura fascinante en la que aprenderé muchísimo. Sin embargo, por ahora, me conformaré con Oscar Wilde y su famoso “El retrato de Dorian Gray”.
created_date:: [[2017 06 18]]